Thursday, December 08, 2005

Soy un niño gaaaande

¡¡ Cómo me gustan los espejos !! Dejando de lado que soy presumido y me miro para ver que aspecto tengo, los espejos son un gran divertimento. Desde que nací, habré pasado cientos de horas delante de los espejos. Si no pongo caras raras, perfecciono mis imitaciones de presidentes, locutores o famosos. También me dedico a realizar movimientos con mi cuerpo, que no tienen sentido alguno, pero que a mí, me divierten, suerte que hasta ahora no me ha visto en acción ningún loquero.
Hacer el tonto me gusta, e incluso hacer el ridículo o hacérselo pasar a otros, también. Siempre he creido que hay que dejar salir de vez en cuando ese niño que llevamos dentro, para no acabar de perderlo definitivamente. Y como buén niño que soy me encanta jugar, a lo que sea, pero como lo hace un niño, que es capaz de divertirse con la cosa más simple. Echo de menos jugar a pilla-pilla, al escondite, a matar (o balón-prisionero), a guerras de globos de agua, a pichi, o a mi favorito, las cabañas. La próxima vez que quede con los amigos les propondré jugar a algo de esto, preparaos.

3 comments:

mara said...

hola! me gusta mucho el nombre de tu blog. personalmente odio los espejos y es raro, porq en realidad soy un poquillo creida. Pero me dan miedo, no puedo verlos de noche y menos dormir en una habitación en la que haya alguno. estoy loca. pero me mola lo q escribes.

Marino said...

Waaaaaaa Julitoooo!!!! Mañana cuando salgamos de fiesta nos ponemos en medio Barcelona a jugar a "un, dos, tres, pica pared, 1, 2, 3, ..." xDD. Seguro que al final con la taja lo acabamos haciendo. O mejor aún jugamos en la discoteca al escondite jeje. Vaya tela!!

Hasta mañana chavalote.

Julio Peironcely said...

Recuerdo que había un juego que se llamaba...¿cómo era?...¿teto?